MOVILIDAD Y COVID-19 EN MEDELLÍN – COLOMBIA- Gustavo A Cabrera A, Experto Consejero Red SIMUS,

MOVILIDAD Y COVID-19 EN MEDELLÍN – COLOMBIA- Gustavo A Cabrera A, Experto Consejero Red SIMUS,

La Movilidad es clave histórica del desarrollo humano y bienestar social, más relevante que nunca como lo ratificó la pandemia por Covid-19 en el 2020. Fue determinante en la diseminación del virus; lo es y será en la mitigación en las ciudades del planeta, verdaderas unidades de gestión del desafío enfrentado por la civilización. Medellín con 2´475.000 habitantes hoy es, después de Bogotá, la segunda ciudad de Colombia tanto en población como generación de riqueza. Es el núcleo del Área Metropolitana del Valle de Aburrá – AMVA, un asentamiento con 4´000.000 de personas en diez municipios conurbados cuyos límites ya son casi imperceptibles, cursados por el río Medellín a lo largo del estrecho valle del Aburrá en el centro de Antioquia (DANE 2018).

Como capital del departamento de Antioquia, Medellín pasó en los dos siglos de historia republicana de Colombia de centro intelectual, político, agrícola, comercial e industrial relevante a epicentro del narcotráfico y una de las áreas urbanas más violentas del mundo con una tasa de homicidios hace 30 años de 433 por 100K hab, un estigma que la marcó al final del siglo XX. Su resiliencia en el XXI, en especial en la segundad década, la hizo ya la más innovadora y de las más premiadas del mundo (AMVA 2020).

Paralelo al río, eje natural del valle, se inauguró hace 25 años el tren Metropolitano – el Metro, cuya línea A con 21 estaciones es la más larga del multimodal Sistema Integrado de Transporte del Valle de Aburrá-SITVA del AMVA. Sus estaciones transfieren a la línea B con 7 estaciones al occidente, al Tranvía del oriente, a Buses de Tránsito RápidoBTR, a Cables aéreos, al sistema público de bicicletas – EnCicla, hoy en fuerte expansión en toda el AMVA, a múltiples rutas de buses que llegan capilarmente a todos los barrios, y a andenes para caminar el o los últimos kilómetros de y hacia el destino (AMVA 2020).

Medellín ha sido reconocida como de buena calidad de vida por ser, entre otras, bien gobernada, bien habitada y su clima primaveral. Es la única ciudad de Colombia que tiene Metro, cuya gestión es reconocida como altamente técnica, transparente e integrada tarifaria y operacionalmente con los otros modos de Movilidad. Es sede de una muy valiosa empresa multi-latina de servicios en agua, energía, aseo, gas y alcantarillado, Empresas Públicas de Medellín-EPM, cuyos rendimientos financieros apalancan hace décadas la re-inversión social en sus dueños, los propios habitantes. Acoge las casas matrices de empresas privadas industriales, comerciales, bancarias y de servicios, aglutinadas principalmente en el Grupo Empresarial Antioqueño-GEA, el segundo más importante de Colombia, que opera y avanza en franca expansión en una docena de países de toda América, desde Estados Unidos y México al norte hasta Argentina, Chile y Uruguay en el sur (Medellín Cómo Vamos 2020).

Reseña de la Movilidad en Medellín y el AMVA

Los datos sobre la Movilidad en el AMVA, cuyos extremos cardinales son relativamente cercanos por la fisiografía estrecha del valle, son los de la encuesta origen-destino del 2017. Entonces había 6´132.000 viajes/día, con 2,2 viajes/persona en promedio, 71% hechos hacia Medellín con múltiples fines. El 45% (2´780.000) de los viajes se hacían en transporte público, 29% (1´770.000) en modo activo, principalmente caminando con sólo 1% en bici particular o de EnCicla. El 26% restante de viajes/día (1´582.000) eran en modo vehicular privado, al que accedían 18% de habitantes, sobre todo familias de estratos altos con varios vehículos, que responden por parte significativa de la congestión y la contaminación viso-auditiva, terrestre y del aire (AMVA 2020).

La hora de máxima demanda del SITVA y de la infraestructura vial en 2017 era de 6:00 a 7:00 a.m., con el 70% de viajes/día. La distancia media de viaje era 6,9 Km en 36 minutos, 11 más que los 25 min reportados en 2005, un incremento de 44%, casi el doble frente a 12 años atrás. La encuesta de 2012 mostró ese aumento, pero aún no se contaba con BTR, Tranvía ni EnCicla, medios que, al operar junto con la compra de más trenes del Metro para mejorar la frecuencia, redujeron la pendiente del tiempo. Como principales motivos de viaje destacaban 64% el trabajo y estudio, 22% las diligencias o trámites y 14% asuntos de salud o recreación. Un habitante del AMVA en 2017 gastaba en media 420 horas/año para su Movilidad, 51 días o dos meses completos. Estos tiempos, junto a mejoras del ingreso a lo largo de la última década, la búsqueda de autonomía para moverse y la agresiva comercialización –especial en motos-, determinó que entre 2005 y 2017 la tasa de vehículos por hogar creciera 207% en motos y 46% en carros. Se pasó de 30 a 81 motos y 52 a 66 carros por 1.000 habitantes, y sigue creciendo (AMVA 2020).

Con asuntos destacables como positivos para Medellín en dimensiones de la vida urbana, entre estas la Movilidad, la ciudad tiene una deuda social enorme y común en ciudades del mundo en desarrollo. Pobreza y violencia, exclusión y desigualdad, injusticia e inequidad, son algunos desafíos objeto de amplio debate a fines de 2019 en razón de la campaña electoral vivida en Colombia para elegir gobiernos departamentales y municipales para el periodo 1 de enero 2020 – 31 de diciembre 2023. Contra todo pronóstico resultó electo con la mayor votación jamás registrada un candidato joven, ingeniero hecho a pulso y sin gran maquinaria política, con perfil académico y posgraduado en Estados Unidos, cuya bandera central es convertir a Medellín, y al AMVA, en el valle del software de Latino-américa.

Como gobierno estructuró al inicio de 2020, con participación de ciudadanos y ciudadanas, su plan de desarrollo “Medellín Futuro 2020-2023” que radicó para discusión y aprobación del Concejo local, en pleno confinamiento por la pandemia Covid-19, razón por la que tuvo un re-direccionamiento en el enfoque, prioridades y metas, según la nueva realidad generada, y la prevista para los años futuros, por la llegada del virus a Colombia, al AMVA y, por supuesto, a Medellín (Alcaldía 2020).

Reseña de la pandemia Covid-19

Según la Organización Mundial de Salud – OMS los virus son un problema de Salud Pública global. En los últimos años hubo epidemias virales como la del Síndrome Agudo Respiratorio Severo por Coronavirus SARS-CoV de 2002, la de Influenza H1N1 de 2009, y la del Síndrome Respiratorio del Medio Este MERS-CoV, identificado en Arabia Saudita en 2012. Reconstruyendo la línea de tiempo del Covid-19, se sabe que un médico reportó a colegas y autoridades de salud al final de diciembre de 2019 sobre pacientes con una agresiva infección respiratoria, clasificados con “Neumonía de etiología desconocida” por la posible exposición a animales vivos de mar y silvestres en un mercado en Wuhan, China, la mayor área metropolitana en la provincia de Hubei con 10 millones de residentes (OMS 2020, NIH 2020).

La literatura publicada trazó el inicio del brote desde el inicio de diciembre. En enero de 2020 los centros de Prevención y Control de Enfermedades chinos organizaron la investigación del brote; la etiología se atribuyó a un nuevo virus de la familia CoV, con transmisión humana de casos sintomáticos o asintomáticos por gotículas de saliva o aerosoles nasales de >5 a 10 μm a distancias <1,8 metros, incubación media de 5 días y frecuente de 3 a 7, pero potencial hasta 13 días. El virus duraría de varias horas sobre cobre u otros materiales hasta 3 días inclusive sobre acero o plástico, como el de las tarjetas de crédito. Su número reproductivo medio se estimó de 2,2 como capacidad de cada caso en infectar a otras personas, y los contagiados se duplicarían en media cada 7 días, aunque su curva epidémica varía según cada población. Se confirmó alta transmisión por casos asintomáticos, por lo que la distancia inter personal, aislamiento, tamizaje para identificar casos, cercar contactos sospechosos e higiene manual fueron las primeras medidas masivas para controlar el contagio; y lo siguen siendo (NIH 2020).

El 30 de enero de 2020, con casos positivos confirmados en 18 países, el brote fue señalado por el director de la OMS, Dr. Tedros Adhanom, de interés en Salud Pública. El 11 de febrero se ratificó que la enfermedad era por el «CoviD-19» un acrónimo para «Coronavirus Disease 2019», que parecía contaminar más en Unidades de Cuidado Intensivo-UCI, pero que podía estar en pisos, equipos de cómputo, canecas de basura, camas o en el aire a 4 metros de los contagiados. Hasta entonces en el siglo XXI dos epidemias habían sido causadas por virus CoV como el recién aparecido, del que se sabía muy poco. El SARS-CoV de 2002 provocó un inicio rápido en China que se propagó a 24 países con 8.000 casos y 800 muertes; el MERS-CoV en Arabia de 2012 generó 2.500 casos y otras 800 muertes, causando aún casos esporádicos. En ambos eventos se limitó eficazmente su impacto y la diseminación con medidas de aislamiento, y por un debilitamiento del patógeno. El Covid-19, se dispersó globalmente a una gran velocidad; y sigue así. El 26 de febrero se registró el primer caso no importado en Estados Unidos de América y el 11 de marzo, con 118.000 casos ya registrados en 114 países y 4.000 muertes, la OMS declaró la situación de pandemia (NIH 2020).

Al 10 de junio de 2020 había 7´300.000 casos en 222 países en distintas fases de pandemia, con 2´000.000 en Estados Unidos, 740.000 en Brasil, 500.000 en Rusia, 290.000 en Reino Unido, 275.000 en India, 242.000 España y 235.000 en Italia. Perú reportaba 200.000, más que Francia o Alemania. Chile 143.000, México 125.000, China 84.000, Suecia 47.000, Ecuador 43.000, Colombia 42.000, Argentina 25.000 y Japón 17.000.

Las muertes superaban 411.000, con 112.000 en EEUU, 41.000 en Reino Unido, 39.000 en Brasil y 34.000 en Italia. Eran más de 29.000 en Francia y de 27.000 en España, 15.000 en México, 9.000 en Alemania, 5.500 en Perú, 4.800 en Suecia, 4.700 en China, casi 4.000 en Ecuador, 2.300 en Chile, 1.400 en Colombia, 920 en Japón y 720 en Argentina.

Colombia, con una tasa de 2,8 muertes por 100K, aún está muy debajo del 62 en Reino Unido, 58 de España, 56 de Italia, 44 de Francia, 34 de EEUU, 22 de Ecuador o 18 de Brasil o de Perú -países cuyos datos no son confiables-, 12 de Chile o México u 11 de Alemania, pero es superior al 1,6 por 100K de Argentina, el 0,7 de Cuba o Japón, datos muy bajos pero considerados confiables (JHU 2020).

Las estrategias promovidas por la OMS están focalizadas en el aislamiento de positivos sintomáticos o asintomáticos y de sospechosos de contacto, con un riguroso control de la infección con protocolos estandarizados en la colecta de muestras –evitando inducción de esputo-, así como en el diagnóstico y la atención clínica de distinta complejidad. Se debe evitar contacto y mantener distancia de personas con síntomas o sospechosas de infección; toser en el ángulo interno del codo o sonarse en toallas y tejidos desechables; practicar lavado frecuente de manos con jabón, en especial si hubo contacto o proximidad con casos confirmados o sospechosos de infección respiratoria, y con su ambiente; evitar al máximo contacto sin protección con animales salvajes, silvestres o de corral; reforzar en salas de urgencia y consulta médica la implementación de estrictas medidas de control de infecciones (OMS 2020, NIH 2020).

Personas inmuno-comprometidas por enfermedad aguda, crónica o tratamientos como quimioterapia deben evitar aglomeraciones, también limitadas a población general. Todos en público debe usar protector oro-nasal, mantener gel o líquido de higiene manual con refuerzo de lavado frecuente con jabón, sin contacto de manos con cara, boca y nariz, en especial después de contacto con personas o superficies en un ambiente potencialmente contaminado, incluyendo las del transporte público. Personal de salud, que atiende personas infectadas, deben aplicar medidas como uso de máscaras N95 o FFP3, protección ocular, guantes, batas y calzado que prevenga la transmisión. Todo lo dicho se mantendrá mientras se desarrolla una vacuna eficaz, o el virus se debilita naturalmente hasta reducir y detener su transmisión poblacional (OMS 2020, NIH 2020).

La pandemia Covid-19 en Colombia y Medellín

El Ministerio de Salud y Protección Social de Colombia confirmó el primer caso de Covid-19 en Colombia el 6 de marzo de 2020, luego de análisis del laboratorio del Instituto Nacional de Salud a muestras de una joven de 19 años residente en Bogotá que llegó de Milán en Italia con síntomas y consultó al inicio de mes. Hay evidencia genética, conocida después, que demuestra que a mediados de febrero el virus entró por vía aérea en Bogotá por viajeros desde Francia; sin embargo, oficialmente se mantiene el caso cero con la viajera desde Italia de inicios de marzo (MinSalud 2020).

Desde esa misma semana, con respaldo presidencial, el ministro de Salud, -un Médico, Master en Salud Pública y Doctor en Epidemiología con amplia experiencia sectorial quien fue vice-ministro y lideró por años un centro de pensamiento e investigación en salud-, Fernando Ruiz Gómez, se reunió, y lo hace, con Secretarios de Salud de todo el país, líderes de las Empresas Promotoras de Salud-EPS que en el país aseguran los riesgos en salud de la población, con los responsables de las instituciones que Prestan los Servicios-IPS, las aseguradoras privadas de todo tipo y múltiples agremiaciones científicas, entre otras, para establecer el plan integral de respuesta ante la llegada oficial del Covid-19 a Colombia. Todos los territorios, departamentos y municipios debían, a partir del momento, activar su estrategia de contingencia (MinSalud 2020).

En los días posteriores, hacia el final de la primera quincena de marzo, se registró la llegada del virus a otras capitales de Colombia, principalmente por vía aérea en vuelos del exterior, o por conexión de vuelos internacionales vía Bogotá. En el caso de Medellín se cree que el Covid-19 entró por el aeropuerto internacional hacia la segunda semana de marzo; hasta entonces la vida social seguía sin novedades ni restricción de la Movilidad de personas o vehículos, más allá de las medidas habituales implementadas hace varios años en el AMVA de limitar por horas o días ciertos dígitos de las placas vehiculares ante la congestión habitual y la contaminación estacional del aire.

Para el fin de semana del 19 al 22 de marzo la alcaldesa de Bogotá exigió el cierre del aeropuerto; propuso y defendió, aún ante la oposición del gobierno nacional por mero celo de protagonismo político, un “simulacro” de toque de queda, de fuerte restricción de la Movilidad, anticipándose a la medida de aislamiento poblacional. Los gobiernos de Cundinamarca, ámbito territorial circundante a Bogotá, así como Antioquia y Medellín, acogieron el simulacro en sus territorios. El domingo 22 de marzo, ante lo hecho por ciudades y países en Europa, un Decreto presidencial suspendió indefinidamente los vuelos internacionales. El martes 24, también por norma de presidencia, entró en vigencia una cuarentena, el confinamiento ciudadano obligado con estrictas excepciones, primero por 19 días pero que por evidencias globales e indicaciones científicas nacionales condujo a varias extensiones, hasta completar 90 días a finales de junio.

Advertidos en el gobierno de Antioquia y de Medellín de la presencia de casos positivos del Covid en Bogotá, Cali y otras ciudades con alta vocación turística como Cartagena en el mar Caribe, se activaron mecanismos de tamizaje, confirmación, seguimiento y cerco epidemiológico de los casos y contactos sospechosos con protocolos epidemiológicos de manejo. La primera muerte en Medellín por Covid-19 se presentó el 6 de abril, un mes después de la confirmación del virus en Colombia, en una paciente de 91 años con múltiples co-morbilidades tales como Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica-EPOC e Hipertensión, entre otras. En ese momento Medellín sumaba 100 casos positivos y hacia el seguimiento epidemiológico de centenas de contactos sospechosos con apoyo de la tecnología, el internet de las cosas, la inteligencia artificial y el desarrollo de una estrategia apoyada en el registro voluntario y la participación ciudadana (Alcaldía 2020).

Así, invocando el Código Sanitario Nacional e Internacional desde marzo y en adelante el gobierno Nacional tomó, vía Resoluciones ministeriales y Decretos presidenciales, una serie de medidas sanitarias, sociales, económicas y ecológicas, así como de orden público para obligar el confinamiento obligado desde el día 10 de dicho mes a los viajeros provenientes de China, Francia, Italia y España, el cierre el 22 del espacio aéreo para vuelos internacionales -y luego nacionales, así como de las fronteras terrestres, marítimas y fluviales y, a partir del 24 el confinamiento de la población urbana y rural en su Movilidad, con excepciones previstas para servicios prioritarios (Presidencia 2020).

Al inicio de junio se habían adoptado en Colombia más de 50 Decretos con fuerza de Ley, con casi el mismo número de Resoluciones, y expedido varias Circulares en el propósito de responder a los desafíos ecológicos, ambientales, epidemiológicos, sociales e institucionales de la pandemia Covid-19. Complementariamente los gobernantes de departamentos y municipios, en el marco de la normatividad expedida, adoptaron en el marco de las normas medidas complementarias, de acuerdo a las particularidades de sus territorios, de la población o la epidemiología. Antioquia y Medellín se caracterizaron por acompañar, y potenciar, la eficacia de las medidas de orden nacional (Presidencia 2020).

En el AMVA, hubo consenso para unificar la restricción ciudadana en la Movilidad alternando, por ejemplo, días de circulación de personas o de vehículos según dígitos finales pares-impares, o por la secuencia de dos números de sus documentos de identidad personal; también se registró el cierre de las “fronteras” administrativas entre Medellín y varios de los municipios vecinos, buscando que al restringir aún más la Movilidad se limitara la dispersión del virus y la amenaza epidemiológica en los diez territorios integrados (AMVA 2020).

A la fecha, a pesar que Antioquia suma casi 7 millones (14%) y Medellín 2,5 millones (5%) de habitantes de los 50 millones estimados de Colombia, el departamento presenta apenas 1.650 (4%) y la ciudad 450 (1,1%) de los 42.000 positivos del país. En la mortalidad, indicador de oro de la gestión por ser más confiable en resultados, revelaban que Antioquia tenía menos de 9 muertes confirmadas por Covid-19, apenas el 0,7% ante 1.400 registradas en Colombia para una letalidad casi cinco veces mayor entre positivos, de 3,3% de las cifras nacionales versus el departamento (MinSalud 2020).

En el caso de Medellín, la letalidad de los casos es seis veces menos frecuente que las del país y menor que la del departamento de Antioquia, con apenas 0,5% de muertes ante los casos confirmados de contagio si se analizan los datos de casos específicamente locales, sin agregar casos graves o complicados remitidos de urgencia que llegan de otros municipios del departamento, u otros departamentos vecinos inclusive, y que terminan siendo atendidos en hospitales y clínicas con UCI de Medellín (MinSalud 2020).

Qué pasó/pasará en Medellín durante y en la pos-pandemia ?

Al inicio de 2020, justo antes de la crisis Covid-19, varias capitales de Colombia, en especial Bogotá y Medellín, afrontaban episodios estacionales críticos de calidad del aire por contaminación, con la implementación de acciones concretas de gestión con más restricción vehicular en horas o días, sobre restricciones habituales tomadas años antes por congestión. En Medellín y el AMVA es un problema altamente visible, sobre todo en el último quinquenio en qué, por presión ciudadana y fuerte liderazgo del ente administrativo del Área, hubo diversos estudios y se formularon planes, programas y proyectos específicos para mitigar el problema, en especial en febrero-marzo y septiembre-octubre, bimestres en que por condiciones estacionales, de vientos y temperaturas, se agudiza la concentración de contaminantes aéreos (AMVA 2020).

Así, las restricciones de vehículos particulares de febrero-marzo empalmaron con la cuarentena y confinamiento obligatorio de peatones, ciclistas y usuarios en todos los modos del SITVA, con excepciones normativas. Teniendo en cuenta que el confinamiento contemplaba la libre Movilidad de personas en actividades consideradas esenciales, entre estos se consideró a los servicios domiciliares para la entrega de pedidos por interpuesta persona, para no estrangular totalmente la economía y evitar la circulación innecesaria de personas en las calles. Con las calles obligatoriamente vacías de autos y motos, lo que se observó fue un incremento significativo de los afiliados a las plataformas tecnológicas existentes, así como de contratados directos para las entregas a domicilio.

Esto trajo, junto con una baja presencia de autoridades en vía, un comportamiento jamás observado, irresponsable e impune, de muy alta violación de normas viales de los domiciliarios, principalmente los que estaban en moto. Violación de límites de velocidad, de pare en intersecciones y rotondas, de giros a la izquierda o sobrepaso de separadores viales, y de circulación en contravía o en andenes, entre las más críticas en riesgo vial, se incrementaron. Así, las reducciones estimadas hasta de 90% en la circulación de vehículos a motor y personas en cuarentena no se reflejaron en la misma medida en la reducción de ocurrencias, muertes y lesiones en incidentes viales. Datos de la Secretaría de Movilidad de Medellín revelaban que el acumulado de cifras enero-mayo 2020, incluyendo dos meses completos de cuarentena, tenían aumento significativo de infracciones por velocidad y reducción variable en incidentes, muertes y lesiones no fatales, particularmente entre motociclistas, fenómeno observado en otras ciudades del país, y con otras connotaciones en capitales y ciudades del mundo (SecMov 2020).

Medellín, con el Decreto 0261 de 2019 adoptó el enfoque VISIÓN CERO, según el cual:

“No deben existir víctimas fatales ni heridos graves de siniestros viales (sic), dado que la perdida de una vida es moralmente inaceptable y el sistema vial debe proteger permanentemente a los individuos de los errores humanos propios de su condición”, buscando “reducir la siniestralidad vial (sic), focalizando acciones en disminución de la mortalidad y morbilidad, especialmente de usuarios vulnerables, así como promover la Movilidad Segura como prioridad del sistema de movilidad para reducir en 25% las víctimas (fatales o no) por la siniestralidad (sic) de 2019 a 2030” (SecMov 2020).

La meta de reducción de muerte vial de la Década de Acción en Seguridad Vial de Naciones Unidas DASV/ONU para Medellín implicaba bajar en este 2020 a un máximo de 153 registros fatales; esto implicaba reducir 50% desde los 306 de la línea base en 2009, un 5% cada año. Aún con la positiva y continua reducción observada de 2013 a 2018, cuando se llegó a 239 muertes, ese era un registro lejano a la meta DASV. La cifra de muertes observadas en 2019, preliminarmente de 249, aumentó la brecha con la meta de 153 muertes esperadas por la ONU al 2020. Datos del 1 de enero a 31 de mayo 2020 registraban en Medellín 71 muertes viales, 85% de varones, la mayoría adultos jóvenes en moto; y más de 9.900 lesiones no fatales en 13.000 incidentes (SecMov 2020).

Frente al mismo periodo de 2019, con más de dos meses de restricción hasta de 90% en la Movilidad, hubo apenas 13 menos muertes en 2020 (-15,5%), apenas -14% en lesionados no fatales y -26% en el total de incidentes. Esto, favorecido por la pandemia, pero claramente indeseable, ratificaba replantear la Movilidad Segura, buscando comprimir el inaceptable estado histórico de muerte, lesión y daños por inseguridad vial, desafío aún mayor hoy por la mortalidad registrada en 2019, y la previsible incidentalidad que ocurrirá una vez se levanten las restricciones a la movilidad, que mostrará la pérdida de habilidades y práctica en todos los usuarios viales. Vale señalar que lo acumulado en Medellín en 2020, incluida la fase de cuarentena por la pandemia Covid19, indicó que en muertes la reducción entre peatones de toda edad era de 50% y de 36% en usuarios de moto, pero hubo un aumento de 80% en ciclistas y porcentaje significativo en adultos mayores a pie, 60% de estos arrollados por motociclistas en exceso de velocidad. Dos de tres peatones arrollados fatalmente eran mayores de 60 años. En lesiones la reducción en peatones era de 22%, de 11% en ciclistas y 10% en moteros (SecMov 2020).

El Plan de Desarrollo “Medellín Futuro 2020-2023” contempla en su línea estratégica 4 la construcción de la “Eco-ciudad”, que reconoce que las ciudades son una realidad sociopolítica, económica, cultural y espacio temporal de múltiples territorialidades que las habitan. La apuesta del gobierno 2020-2023 es una Medellín inserta en la dinámica de la sostenibilidad ambiental, que incluye a las personas, para construir una ciudad responsable con el ambiente, la salud y el futuro de nuestras niñas, niños y jóvenes. Se apuesta por la movilidad sostenible en el transporte público y privado, con fuentes de energía limpias y renovables, por un sistema inteligente de manejo de residuos y una propuesta urbana que incremente parques y espacios verdes (SecMov 2020).

Al respecto de la pandemia, su relación e impacto en Movilidad Segura, Sostenible e Inteligente es relevante, toda vez que por el tipo de patógeno, vía y alta contagiosidad, así como transmisión por asintomáticos, la fundamental y más eficiente medida social, complementaria a las personales de distanciamiento e higiene de manos para reducir la velocidad de transmisión del virus es el confinamiento obligatorio de la población en sus domicilios junto al cierre de actividades escolares, comerciales y sociales no fundamentales, con el control estricto de la movilidad pública y privada de vehículos o personas, tal como se decretó en Colombia hace dos meses y que se extiende, con excepciones particulares, durante el próximo mes de junio, y que seguirá siendo monitoreado u objeto de intervención del Estado el resto del año 2020 hasta que se observe el pico epidemiológico en Colombia, sus departamentos y capitales, y mínimo en 2021, por el riesgo de re-brotes.

Este asunto, la restricción y gestión de la Movilidad en tiempos de la pandemia Covid19 es foco de diversos eventos académicos y de discusión de lineamientos de gobierno en el mundo y en latino-américa, tal como observado estos días bajo el liderazgo, por ejemplo, del Consejo de Investigación del Transporte (Transport Research Board, por sus siglas en inglés) de la Academia de Ciencias de los Estados Unidos de América, el grupo de Transporte-Movilidad del Banco InterAmericano de Desarrollo-BID, la Asociación Latinoamericana de Seguridad VialALSEV y la red Sistemas Integrados de Movilidad Urbana Sustentable-SIMUS.

Medellín, por tanto, no escapa a la nueva realidad generada por la propagación global del Covid-19. Las condiciones y las externalidades en Movilidad han experimentado, y experimentarán múltiples cambios en los meses y años próximos, en la demanda y oferta de modos, en horarios, accesos y uso regulado por variables de tiempo, persona y lugar, por lo que la pedagogía sistemática y permanente en auto-cuidado, respeto por la vida propia y ajena, la adopción estricta de normatividad nacional-local, la co-responsabilidad y solidaridad, entre otros múltiples aspectos, está priorizada (Alcaldía 2020).

La Movilidad Sostenible-Inteligente será en Medellín un sistema de transporte integrado y multipropósito con las más altas condiciones posibles de bio-seguridad para todas y todos, con los más altos nivel de accesibilidad universal, de infraestructura incluyente, con corredores de calidad ambiental, de seguridad pública y vial, amigables a la preservación y mejora de la salud, que proteja sistemática y naturalmente a todos los actores viales, en especial los de mayor vulnerabilidad -los peatones, ciclistas y patinadores, y los de mayor riesgo, exposición, incidentes y efectos -los motociclistas, garantizando tanto como posible su seguridad integral ante las amenazas del complejo sistema de Movilidad como las derivadas por la interacción social cotidiana en medio de la pandemia Covid19, garantizando la continuidad de desplazamientos en modos públicos o particulares motorizados o no, e implementando nuevas metodologías, tecnologías y herramientas para el análisis y soluciones de alto impacto social (Alcaldía 2020).

Vale señalar que la ciudad está en armonía con la visión global recientemente adoptada y que se adapta paulatinamente a la evidencia generada por las intervenciones que demuestran costo-beneficio, eficiencia y eficacia en ciudades y países que ya experimentaron el pico de la pandemia y re-brotes de transmisión del Covid-19.

El componente descrito de la línea Eco-ciudad orientado a la Movilidad Sostenible e Inteligente permitirá avanzar en múltiples dimensiones emergentes por los desafíos de la pandemia en general, así como en dos áreas altamente sensibles y relevantes específicas: mejorar la movilidad con nuevos modos, además de favorecer la calidad del aire de la ciudad, para aportar a los resultados inaplazables en las metas de dos Objetivos de Desarrollo Sostenibles-ODS a 2030, el 3° de Salud, que garantiza una vida sana y promueve el bienestar a toda edad, y el 11° para que ciudades y asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles (Alcaldía 2020).

En el ámbito panorámico del SITVA, amenazado en sus varias empresas y modos en términos de su sostenibilidad financiera por los dos meses de confinamiento poblacional, este sigue en situación crítica por el tope de 35% de ocupación máxima autorizada del transporte público por el gobierno nacional; solo el Metro dejó de mover en media 85% del más del millón de pasajeros/día antes de la pandemia. En la actualidad, aún en cuarentena, mueve apenas 350.000 pasajeros/día, acumulando un déficit financiero que amenaza seriamente sus inversiones en mantenimiento y desarrollo.

El escalamiento de horarios de ingreso a las actividades laborales para la reactivación económica, la pedagogía y el control de distancia social, la higiene de manos en el acceso a estaciones, plataformas y equipo rodante, la habilitación de carriles preferenciales para ciclistas en todas las vías y la señalización temporal de carriles para bicicletas en vías arterias para conectar tramos de ciclo-infraestructura hoy sin continuidad, así como el uso de alertas electrónicas y telefónicas de la estrategia Medellín Me Cuida, a la par de los recursos informáticos, de Inteligencia Artificial, del Internet de las Cosas, de los Bloques de Información, usados para la gestión del Covid-19 en países del centro de Europa serán, entre otras, determinantes de lo que pase en Medellín en los próximos meses y años.

Por último, vale la pena advertir, de nuevo, que es previsible un “re-brote” de lesiones viales fatales y no fatales en la medida que se suspenda la cuarentena, por la pericia perdida en las competencias perceptuales, cognitivas y motoras para la Movilidad en todos los tipos de usuarios y el débil e inapropiado control observado en vías durante el periodo de confinamiento.

También, infelizmente, es esperable la deserción de usuarios cautivos del SITVA, que optarán por desinformación y temor, a modos particulares y motorizados para moverse en Medellín y su extensión natural, toda el AMVA.

Texto dedicado a las personas muertas y sobrevivientes del Covid-19, en especial las casi 40.000 que murieron a hoy en Brasil por el irrespeto al conocimiento de su presidente y equipo de gobierno.

Referencias

1. Departamento Administrativo Nacional de Estadística. Censo 2018. Bogotá: El DANE, 2018.

2. Área Metropolitana del Valle de Aburrá. Información pública. Medellín: El AMVA, 2020.

3. Medellín Cómo Vamos. Información pública. Medellín: Medellín Cómo Vamos, 2020.

4. Alcaldía. Plan “Medellín Futuro 2020-2023”. Medellín, La Alcaldía, 2020.

5. Organización Mundial de Salud. La pandemia Covid-19. Ginebra: OMS, 2020.

6. Cascella M, Rajnik M, Cuomo A, et al. Features, evaluation and treatment COVID-19 [Updated 2020 May 18] In: StatPearls [Internet] Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2020. Available from: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK554776/

7. Johns Hopkins University. Centro de Recursos de Coronavirus. [Sitio en Internet] [Updated 2020 Jun 10] Available from: https://coronavirus.jhu.edu/map.html

8. Ministerio de Salud Colombia. Gestión del Covid-19. Bogotá: El MinSalud, 2020.

9. Presidencia de Colombia. Gestión del Covid-19. Bogotá: La Presidencia, 2020. 10. Secretaría Movilidad. Información pública. Medellín: La Secretaría, 2020.


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