Diálogos de Movilidad en Casa con Pasajero 7

Diálogos de Movilidad en Casa con Pasajero 7

La pandemia generada por el Covid-19 ha cambiado la dinámica de vida y convivencia de las ciudades, y con ello la realidad de los sistemas de transporte público que actualmente están condicionados a operar al 50% de su capacidad para garantizar la sana distancia entre los usuarios, esto casi de manera general en toda América Latina.

Ante esta realidad será imposible que los sistemas de transporte puedan mantenerse solo bajo el esquema financiero de la tarifa, por lo que será necesario que en coordinación  empresarios y gobiernos trabajen en nuevos modelos  económicos que garanticen el servicio de transporte público a sus ciudadano, señaló Martha Lucía Gutiérrez, Secretaría General de la Red SIMUS.

“Los modelos financieros en los que están basados nuestros sistemas de transporte son generalmente vía tarifa, y en algunas excepciones vía subsidio, pero la pandemia nos ha evidenciado que ese modelo es insostenible, que tenemos que empezar a revisar otras fuentes de financiación que permitan darle una verdadera garantía de operación a nuestros sistemas que no sean solo vía tarifa”.

En base al análisis de las situaciones que enfrentan los sistemas de transporte de la región, SIMUS está planteando la creación de fondos nacionales mixtos, que permitan e impulsen la calidad del servicio, y garanticen transparencia.

“Desde la Red SIMUS nosotros venimos planteando un fondo mixto; es importante crear un fondo nacional de garantía que dé estabilidad y sostenibilidad financiera al sistema de transporte público de un país, recursos que pueden venir de la federación, de los estados y gobiernos locales que pueden ser de impuestos, tasas, contribuciones, como también vía tarifa; no estamos diciendo más impuestos, sino que de los impuestos que ya existen los países destinen recursos para garantizar la movilidad”, señaló Martha Lucía, durante su participación en Diálogos de Movilidad en Casa, una producción de Pasajero7.

Ese modelo misto lleva implícito tres condiciones:

1.- Creación de fondo nacional o estatal.

2.- Identificar un modelo real de costos que permita transparencia y una buena relación de confianza, eliminar las ineficiencias y destinar recursos hacia la calidad del servicio.

3.- un modelo de distribución y remuneración directo a la tarifa, de acuerdo a las necesidades de cada ciudad.

Que no gane terreno el vehículo privado

Especialistas plantean que al superar la pandemia, por seguridad los ciudadanos optarán por el vehículo particular, así evitarán aglomeraciones. Esta posibilidad es algo que debe evitarse, señaló la representante de SIMUS, pues ha costado muchos años de trabajo que el transporte público se modernice, y ofrezca un mejor servicio con el objetivo de aminorar las congestiones viales y reducir emisiones de gases contaminantes, por lo que se le debe apostar a incentivar la movilidad sustentable y multimodal.

“No podemos permitir que el carro, el vehículo privado vuelva tomar los espacios ganados, no podemos permitir que las políticas públicas retrocedan y vuelvan a ver al vehículo privado como prioridad,  el costo que vemos de oportunidad es el avanzar en políticas de multimodalidad, es una oportunidad valiosa de generar nuevos modelos de negocio para la movilidad.

“El transporte público es de alguna manera el tronco estructural de la movilidad colectiva, pero también vienen otros modelos de movilidad, a través de modos no motorizados o la movilidad activa, hay que darles paso en nuestra infraestructura, en nuestras vías, dejemos carriles segregados para darles espacio a las bicicletas, a los senderos peatonales y al transporte público, para reducir el uso del carro particular”, detalló.

La pandemia debe verse como un momento de oportunidad para todos los sistemas de transporte de América Latina, que están viviendo experiencias muy similares durante la pandemia, enfatizó Martha Lucía Gutiérrez.

Fuente: Pasajero 7


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